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Fractura de Galeazzi: cirugía, rehabilitación y vuelta al trabajo manual

El Dr. Carlos Thams cuenta el caso de Andrés, un especialista en pladur que sufrió una fractura de Galeazzi en un accidente laboral y volvió a trabajar tras unos cuatro meses de baja. Debajo del vídeo tienes la transcripción completa, pregunta a pregunta.

Mano de Santo, episodio 18. Duración: 16 minutos. Publicado el 26 de octubre de 2025.

Lo esencial del episodio

  • La fractura de Galeazzi combina una fractura del radio con una lesión de los ligamentos que lo unen al cúbito en la muñeca; es inestable por definición y siempre requiere cirugía.
  • La cirugía de la fractura de Galeazzi consiste en fijar el radio con una placa y tornillos, restaurando la anatomía, y en reparar en la misma operación el ligamento lesionado de la muñeca.
  • Andrés, un especialista en pladur de treinta y pocos años, estuvo unos cuatro meses de baja tras su fractura de Galeazzi y hoy trabaja con normalidad al frente de su propia cuadrilla.
  • Según el Dr. Thams, la recuperación de una fractura de Galeazzi depende en un 90 % o más de lo que haga el paciente, con la fisioterapia como ayuda importantísima.
  • Si una fractura de Galeazzi no se trata bien, el radio puede pegar en mala posición y limitar el giro de la mano; y si la lesión del ligamento pasa desapercibida, la baja puede alargarse más de un año y acabar en una reconstrucción más compleja.

Transcripción de la conversación entre Javier Vicente y el Dr. Carlos Thams.

Imagina que tu trabajo depende por completo de tus manos y, de repente, una fractura grave lo pone todo en pausa. Hoy contamos la historia de Andrés, un especialista en pladur que sufrió una fractura de Galeazzi, y cómo, gracias a una cirugía bien ejecutada y una rehabilitación a tiempo, volvió a trabajar como si nada hubiera pasado. Uno de los muchos casos de éxito que pasan por las manos del doctor Carlos Thams, cirujano de mano, muñeca y codo.

Oye, Carlos, hoy hablamos de un caso reciente que trataste en consulta.

¿Quién es Andrés y qué le ocurrió?

Ver en el vídeo, minuto 00:41

Pues mira, Andrés es un paciente… Como sabes, yo en mi consulta trato pacientes privados y también trato bastantes accidentes laborales, ¿no? Entonces, este es un chico joven, de treinta y pocos años, que trabaja en la construcción y es especialista en trabajar con pladur.

Entonces, bueno, los últimos años ha habido cierto boom, sobre todo en tema de reformas interiores y tal, y ahí el pladur es como, vamos, el must principal, ¿no? Se utiliza muchísimo. Y este chico se ha convertido en un verdadero artista en esto.

Y, bueno, un día, trabajando, tuvo ahí un percance al descargar de un camión ciertas planchas de pladur y tal, y, bueno, sufrió un accidente de alta energía. Le provocó una fractura en el antebrazo derecho, que era su mano dominante.

¿En qué consistió esa fractura? ¿Qué es una fractura de Galeazzi y por qué es tan grave?

Ver en el vídeo, minuto 01:42

A ver, la fractura de Galeazzi tiene un nombre muy bonito. Hay dos tipos de fracturas que tienen así nombres propios superbonitos, que afectan al antebrazo, que son la fractura de Monteggia y la fractura de Galeazzi.

En el antebrazo tenemos dos huesos, que son el cúbito y el radio. Y nosotros, los traumatólogos, lo consideramos una sola articulación, más o menos, cuando afecta del codo a la muñeca, porque en el antebrazo el giro lo hace el radio rotando alrededor del cúbito, que es como un pivote central. Y todo esto depende de varios ligamentos y de la propia anatomía de los huesos entre sí.

Entonces, la fractura de Galeazzi consiste en una fractura del radio y una lesión ligamentosa del cúbito o de la relación entre el radio y el cúbito. La más frecuente es la fractura de la diáfisis del radio, que es la parte central del radio, y una lesión de los ligamentos que estabilizan el radio y el cúbito en la muñeca, que se llama fibrocartílago triangular.

Entonces, la combinación de la fractura y la lesión de ligamento se conoce como fractura de Galeazzi. Es una fractura inestable por definición y requiere tratamiento quirúrgico siempre.

¿En qué estado llegó Andrés?

Ver en el vídeo, minuto 03:01

¿Cuáles eran sus síntomas y qué riesgos había si no se trataba bien?

A ver, Andrés es un paciente duro, porque además también es un chico deportista y cuida su salud y, bueno, tiene cierta tolerancia al dolor. Entonces, estaba con el dolor lógico, pero estaba correctamente inmovilizado con un yeso casi hasta el hombro y tal. Bueno, bien.

Pero, sobre todo, su estado de ánimo era lo que estaba más afectado, porque él veía que tenía una lesión grave y tenía mucho miedo a cómo eso podía afectar a su trabajo, a sus hobbies, a su futuro.

¿Cómo se realizó la cirugía y qué se hizo exactamente para que pudiera recuperar su movilidad?

Ver en el vídeo, minuto 03:41

Bueno, es una cirugía relativamente estandarizada, en ese sentido. Se puede hacer de varias formas, como todo en esta vida, pero, bueno, el tratamiento básico consiste en reparar la fractura del hueso, del radio, con una placa y tornillos, restaurando la anatomía. Muy importante controlar bien las rotaciones, la longitud, etcétera. Y, en la misma cirugía, reparar la lesión del ligamento en la muñeca.

Ahora, la dificultad radica un poquito en cómo manejas el postoperatorio en las primeras semanas, porque una lesión de un ligamento y una fractura no siempre se rehabilitan igual, por lo menos no en la fase más precoz. Entonces, ahí es donde tienes que contar con un paciente colaborador, que siga las instrucciones, y luego un servicio de rehabilitación donde los fisioterapeutas sepan un poquito qué tienen que hacer y que ayuden al paciente activamente en esa recuperación. Entonces, tiene que haber bastante buena comunicación.

Justo te iba a preguntar por eso.

¿Cuáles fueron los primeros pasos en la recuperación de Andrés?

Ver en el vídeo, minuto 05:01

¿Cómo se aseguraron de que la cirugía iba a ser un éxito?

A ver, ¿cómo te puedes asegurar de eso? Pues, básicamente, intentando hacerlo lo mejor posible, ¿no? No hay muchas más alternativas, ¿no?

Entonces, bueno, el proceso de anestesia: se hace una anestesia que además prolonga el efecto de la anestesia más allá de las primeras doce horas, para que el dolor después de la cirugía venga progresivamente y no sea tan insoportable. Todas esas cosas ayudan mucho; se controla mejor la inflamación, etcétera.

En la cirugía tienes que hacer un buen manejo anatómico de las estructuras adyacentes, control de daños en el caso de que la fractura sea abierta, porque a veces son fracturas abiertas, etcétera. Manejar las partes blandas correctamente es fundamental: hacer las incisiones en el tamaño justo, no excesivamente grandes, y luego cerrar los planos bien. Todo eso reduce mucho la inflamación, hace que haya menos hematoma, y así el paciente está más confortable, y menos complicaciones.

Y luego, de manejo postoperatorio, pues las curas se hacen ya a la primera semana; a la segunda semana ya quitamos los puntos y ya iniciamos el proceso de rehabilitación de forma precoz, sabiendo qué movimientos podemos hacer y cuáles no para no dañar lo que hemos reparado.

¿Cómo fue la rehabilitación y qué tan rápido pudo volver a usar su mano y su brazo?

Ver en el vídeo, minuto 06:41

De hecho, ese es el momento clave para volver a trabajar, porque, en el caso de Andrés, no podía permitirse estar meses parado.

Desgraciadamente, Andrés entendió que esto no iba a ser rápido, ¿vale? Porque el hueso necesita consolidar y el ligamento necesita curar. Además, este tipo de lesiones de ligamentos asocian luego bastantes cambios inflamatorios en la articulación, como sinovitis y tal, y pueden dar lugar a un dolor residual. Y, bueno, pues eso es un poco más fastidioso.

Pero, sabiendo que no es algo grave, sabiendo que no es algo preocupante, el paciente, si está motivado a hacer una buena rehabilitación… Depende en el 90 % o más de lo que haga el paciente. La fisioterapia es una importantísima ayuda, pero quien tiene el brazo puesto en el cuerpo es el paciente, y el que tiene posibilidad de trabajar en su recuperación es el propio paciente. Si el paciente lo entiende, se lo explicas bien, le acompañas en este proceso, el paciente lo va a hacer.

Y, en este caso, Andrés fue un paciente ejemplar. La verdad es que fue un paciente ejemplar, que cada vez que venía a consulta me daba una alegría, porque siempre estaba un poquito mejor de lo que yo esperaba que podía estar. Entonces, lo hizo muy bien.

Ahora, es cierto que una cosa que hizo muy bien fue armarse de paciencia, porque sabe que esto no se cura en unas semanas, sino que necesita unos cuantos meses. Estuvo, creo que más o menos, unos cuatro meses de baja, aproximadamente.

¿Hubo algún momento de frustración? ¿Hubo algún momento donde tuviera miedo o duda durante el proceso?

Ver en el vídeo, minuto 08:00

¿Cómo se las apañó para seguir adelante con ese panorama? «Tengo que estar cuatro meses hasta que pueda utilizar el brazo otra vez en las mismas condiciones que antes del accidente».

Bueno, cuando le explicas al paciente las cosas como son desde el principio, obviamente se lleva un pequeño chasco. Dice: «Buf, ahora esto se me viene arriba», etcétera. Pero Andrés no es un hombre que se desanime con nada. Y esto lo he visto también con deportistas: sobre todo cuando ya han sufrido lesiones graves, saben que tienen que tener paciencia y dedicarse a su lesión para recuperarse lo mejor posible.

Entonces, Andrés se armó de paciencia y lo hizo muy bien. Ya en el momento de volver al trabajo, tuvo algunas molestias al principio y eso le preocupó un poquito.

Fue tal vez un momento más difícil, pero le dije: «Haz una serie de ejercicios», le hice un par de recomendaciones, «pero no tires la toalla ni te vengas abajo. Esto lo puedes conseguir». Estuvo cuatro o cinco semanas con molestias al principio que le preocupaban, pero luego él mismo vio cómo fueron desapareciendo y, vamos, actualmente está trabajando y feliz.

Eso te iba a preguntar.

Después de todo el proceso, ¿cómo está?

Ver en el vídeo, minuto 09:41

¿Ha podido volver a trabajar con total normalidad?

Totalmente. De hecho, ha aprovechado, ha montado su propia empresa. Ahora dirige una cuadrilla de especialistas en pladur bastante grande y son considerados una referencia en Canarias y, vamos, le va mucho mejor que antes del accidente. O sea, muy bien, muy bien.

Ah, que el periodo de recuperación le sirvió para asentar un poco las ideas y decir: «Oye, pues voy a poder hacerlo yo. Tal vez pueda transmitir mi conocimiento a una cuadrilla de hombres y mostrar…».

Efectivamente. Eso fue lo que también le ayudó a recuperarse: la motivación por seguir mejorando, por seguir creciendo, ¿vale? Es un trabajador de la construcción, pero es un trabajador inteligente, que se ha preocupado en formarse en algo, en un nicho, y en hacerlo lo mejor posible. Y, bueno, aprovechó su lesión para seguir mejorando, y ahí lo tienes.

Qué bueno, Carlos.

Si esta fractura no se hubiera tratado bien o a tiempo, ¿qué consecuencias hubiera tenido para Andrés?

Ver en el vídeo, minuto 10:42

Hombre, una afectación importante de la función, sobre todo de la muñeca. Estas lesiones, si no se tratan bien, pueden provocar una malunión del radio. No es muy frecuente que el radio no consolide; si no se trata, suele pegar el hueso, pero puede hacerlo en una posición equivocada.

Entonces, como te decía al principio, en el antebrazo la anatomía hay que respetarla muchísimo y ser muy, muy exactos al repararla, porque una pequeña alteración del eje de uno de los dos huesos puede afectar a toda la movilidad del antebrazo. No me refiero a la flexoextensión, sino a la pronosupinación, a la capacidad que tenemos para girar la mano.

Entonces, esto es fundamental: tener una pronación completa para apoyarte, para comer, para peinarte; la supinación, para manejar la cuchara… Bueno, para el día a día es fundamental. Además, es su mano dominante. Entonces, bueno, eso es lo más importante: una alteración, una pérdida de la movilidad y de la función.

Y, a medio-largo plazo, puede dar lugar también a cambios degenerativos en la muñeca, sobre todo en la articulación que une al radio y el cúbito. No es lo más frecuente, no le ocurre a todo el mundo, pero puede predisponer a cambios artrósicos degenerativos de forma precoz en pacientes que no han tenido un buen resultado con esto. Entonces, eso ya condiciona también la función de la muñeca: dolor crónico, no eres capaz de hacer tu trabajo, no eres capaz de hacer ejercicio, ¿sabes? Son cosas que sí…

Para quienes nos escuchan y están trabajando con sus manos, ¿qué lección puede aprenderse del caso de Andrés?

Ver en el vídeo, minuto 12:40

Hombre, el caso de Andrés… ¿Qué lecciones puedo sacar de esta? La primera: no dejes esto para que sea tratado de cualquier manera. Intenta buscar el mejor tratamiento posible, porque es necesario. No es excesivamente complejo, no es una cirugía de corazón abierto, pero sí son tus manos, son tus herramientas de trabajo; no solo laboral, sino para comer, para vestirte, para manejar el mando de la tele. Son cosas fundamentales.

El tiempo aquí corre en contra. Cuanto más tiempo pase desde que te lesionas, peor: más difícil es de reparar las lesiones. A veces, muchas veces lo he visto, se trata solamente la lesión del hueso y pasa desapercibida, o no es reconocida correctamente, la lesión del ligamento. Luego se puede tratar más adelante, pero el resultado no siempre es igual de bueno, porque ha pasado mucho más tiempo, y la baja, en vez de ser de unos pocos meses, se puede prolongar a más de un año o más con facilidad.

A veces son pacientes que ya se les ha dado de alta, ya están trabajando otra vez y vienen con el «Oye, que es que me duele aquí, no puedo girar la muñeca», y resulta que tiene el ligamento roto. Y ya no es una rotura fresca, por así decirlo; es una rotura crónica, y ya a veces no es reparable y hay que hacer una reconstrucción, una técnica quirúrgica mucho más compleja y con un postoperatorio más prolongado.

Así que, bueno. Y otra cosa que sacamos de aquí es tener una buena actitud, como la que tuvo Andrés: paciente, ya te digo, ejemplar, que me daba alegrías porque siempre se esforzaba un poquito más de lo que yo le pedía, y lo hizo de maravilla. Él era el primer interesado en curarse y lo consiguió.

Qué bueno. Pues ya lo ven: este especialista en pladur tenía en sus manos su trabajo, su sustento y su futuro, y gracias a un tratamiento adecuado pudo recuperarlo todo. Si te lesionas, actúa rápido y busca ayuda especializada.

Dr. Carlos Thams

Dr. Carlos Thams. Traumatólogo dedicado desde 2009 a la cirugía de mano, muñeca y codo en Gran Canaria. Hace más de 600 cirugías al año, unas 200 de ellas complejas. Conoce su trayectoria. Entrevista de Javier Vicente.