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Lesiones deportivas de mano, muñeca y codo: raqueta, esquí, lucha y escalada

El Dr. Carlos Thams repasa las lesiones de mano, muñeca y codo más frecuentes según el deporte que practiques, cómo prevenirlas y cuándo hace falta operar. Debajo del vídeo tienes la transcripción completa, pregunta a pregunta.

Mano de Santo, episodio 14. Duración: 26 minutos. Publicado el 29 de mayo de 2025.

Lo esencial del episodio

  • El codo de tenista o epicondilitis lateral aparece por sobrecarga de los músculos que extienden y supinan la muñeca; el codo de golfista afecta a los que la flexionan y la pronan, duele en la parte interna del codo y con frecuencia irrita el nervio cubital.
  • El pulgar del esquiador es la rotura del ligamento colateral cubital de la base del pulgar al caer agarrando el bastón; salvo las lesiones parciales o leves, casi todas son quirúrgicas, y si no se trata bien deja el pulgar inestable y puede acabar en artrosis.
  • En los deportes de lucha es frecuente la rotura del tendón distal del bíceps en el codo, una lesión con un periodo de ventana: pasadas unas cuantas semanas, el músculo se atrofia, el tendón se acorta y ya no se puede reparar de la misma forma.
  • En la escalada, casi todas las roturas de las poleas de los dedos se tratan de forma conservadora, sin cirugía, y con buenos resultados.
  • Para prevenir lesiones, el Dr. Thams recomienda entrenar la fuerza con un trabajo funcional adaptado a cada deporte y tratar el dolor como un signo de alarma: buscar un diagnóstico y parar un poco a tiempo evita una lesión más grave.

Transcripción de la conversación entre Javier Vicente y el Dr. Carlos Thams.

Si practicas deporte, esto te interesa. Hoy hacemos un recorrido por las lesiones más frecuentes en manos, muñecas y codos según el deporte que practiques. Desde el codo de tenista hasta las lesiones en escaladores, hablaremos de cómo evitarlas y qué hacer si te lesionas.

¿Por qué los deportes castigan tanto manos y codos?

Ver en el vídeo, minuto 00:24

Las manos y los codos parecen sufrir más lesiones de lo que la gente cree. ¿Por qué son zonas tan vulnerables en los deportes?

Pues mira, Javier, es una buena pregunta. Las manos son las herramientas con las que interactuamos físicamente con nuestro entorno. Ya que el deporte es una actividad física, pues necesitamos interactuar con nuestro entorno. Entonces, las manos y, bueno, en general todo nuestro cuerpo participa en ello.

Hay algunas prácticas deportivas en las que las manos no participan directamente, por ejemplo en el atletismo. Hay pocas especialidades o disciplinas en las que tengas que correr con las manos, ¿no? Pero bueno, sí que las usas para, yo qué sé, jabalina, salto, cosas así. Pero incluso nadando es frecuente lesionarte las manos, pero las necesitas para nadar.

Ahora, si tienes una lesión en los músculos que van a mover y a estabilizar las manos, pues puedes tener una lesión por sobrecarga, una rotura fibrilar. Los músculos que hacen que se muevan las manos y las muñecas están casi todos en el antebrazo. Entonces, hay ciertas prácticas deportivas que van a producir esa sobrecarga por un esfuerzo repetitivo, incluso un esfuerzo muy grande de forma puntual. Esto puede dar lugar a esa sobrecarga, que es la antesala de esa patología tan frecuente que se llama codo del tenista, la epicondilitis lateral de codo.

También estamos sometidos a fuerzas de impacto y agarre en deportes de contacto, deportes de lucha, ¿no? En el boxeo estás golpeando, cuando entrenas, a un saco y, cuando no entrenas, a la cara de otro, que está más dura que el saco. También movimientos repetitivos, posturas forzadas, deportes de resistencia, de fuerza, como por ejemplo el CrossFit: necesitas tener una técnica muy depurada para evitar lesiones que pueden ser muy graves.

Y luego, cualquier deporte activo, incluso correr: te puedes caer. ¿Y qué es lo primero que pones en el suelo para no poner los dientes? Pones la mano. Entonces, cuando al caer apoyas la mano, la muñeca, pues esta es la principal causa de toda la fractura de muñeca que vemos.

Lesiones en deportes con raqueta: codo del tenista frente al codo del golfista

Ver en el vídeo, minuto 02:42

Se habla mucho del codo del tenista y también del codo del golfista. ¿Cuál es la diferencia entre ambos?

Pues esto es una referencia anatómica, ¿no?, realmente. Porque la causa principal de la epicondilitis lateral o codo de tenista es la sobrecarga de la musculatura que se dedica a extender la muñeca. Extender la muñeca y supinarla. Cuando la supinas, quiere decir que pasas a girar la muñeca para dejar la palma de la mano hacia arriba, como para pedir dinero. Entonces, estos gestos, cuando estás manejando la raqueta, son frecuentes, sobre todo cuando haces el golpe de revés, por ejemplo.

Entonces, es muy frecuente en tenistas: John McEnroe, Rafa Nadal, casi todos los tenistas en algún momento de su carrera sufren estos dolores. Pero casi siempre, gracias a Dios, si los coges a tiempo, lo puedes tratar con fisioterapia y una correcta higiene postural.

Es muy frecuente, pero realmente, en tenistas… hay muchos más trabajadores que tenistas, entonces, muchos más mecánicos en España que tenistas profesionales. Lo vemos mucho más en trabajadores que hacen gestos repetitivos. Incluso un gesto repetitivo aparentemente tan inocuo como escribir en el teclado, manejar un ratón: si lo haces todos los días de tu vida y no tienes una musculatura muy entrenada, porque no eres una persona que haga mucho deporte, puedes acabar desarrollando también una epicondilitis. Y a veces te pasa porque sí, no sabes bien por qué.

En cambio, el codo de golfista se llama del golfista porque aquí lo que vas a activar son los músculos que flexionan la muñeca y hacen la pronación, es decir, vas a hacer el giro de la mano al revés, ¿no? Entonces, estos músculos se insertan en la parte medial del codo. Medial es la parte de dentro, justo por encima de donde está el nervio cubital. Entonces, muchas veces estas inflamaciones acaban irritando también el nervio y asocian con mucha frecuencia síntomas en el nervio cubital, que eso da lugar luego a calambres y hormigueo en los dedos, sobre todo en el meñique y en el cuarto dedo, ¿no?

Entonces, en el golf, cuando estás con la mano dominante, la forma en la que tienes que agarrar el palo de golf, que además son palos relativamente finos, y el gesto que haces con el brazo: haces básicamente una flexión contra resistencia. Si a esto le añades que de vez en cuando golpeas el césped o lo que sea y haces un golpe seco, es una contracción rápida y con mucha fuerza de los músculos, y pueden producirse microrroturas en la fascia muscular, y eso es lo que va a desarrollar esa patología de codo de golfista. Pero realmente, más que en golfistas, lo vemos mucho en gente que está en el gimnasio, que hace deportes de fuerza.

Pulgar del esquiador: la lesión que nadie espera

Ver en el vídeo, minuto 06:00

El esquí no parece un deporte de impacto para las manos, pero hay una lesión también muy típica: es el pulgar del esquiador. ¿En qué consiste?

Pues mira, voy a entrar primero, con el esquí, con una cosa que es el snowboard. El snowboard produce muchísimas lesiones de muñeca: fracturas de muñeca o roturas de ligamento en la muñeca. Hoy en día muchos practicantes de esta modalidad utilizan unas muñequeras para protegerse, y entonces ya no se rompe la muñeca, sino el codo, que también está bien. A mí, que me den trabajo, me gusta.

Entonces, volviendo a lo del pulgar del esquiador, esto es una lesión muy frecuente: es el típico esguince del pulgar, ¿no? Entonces, al agarrar el bastón… estás agarrando el bastón y te vas a caer. Y esto también te puede pasar con la bicicleta y con la moto, ¿sabes? En los moteros lo veo con mucha frecuencia: cuando hacen un frenazo brusco o se empotran en el coche de delante, cosas así, el pulgar queda atrás y se queda enganchado.

Entonces, el ligamento colateral cubital de la articulación metacarpofalángica del pulgar sufre una distensión, una rotura. Esta rotura casi siempre es porque se desinserta de donde tiene que insertarse, en la base de la falange proximal del pulgar. Entonces, salvo que sean lesiones parciales o leves, casi todas estas lesiones son quirúrgicas, porque si no se tratan correctamente pueden dar lugar a una secuela. Te queda esta articulación inestable; entonces vas a tener dificultad para agarrar objetos, por ejemplo una botella, un vaso; el pulgar como que queda débil y tienes que compensar con alguna postura incorrecta o cogerlo con la otra mano.

Y si tienes mala suerte y dejas pasar esta lesión durante mucho tiempo, puede desarrollar artrosis. Entonces hay que tratar la artrosis; ya no es tratable la lesión del ligamento.

Y entonces esa es la que te ahorras haciendo snow; es decir, cuando no hay palos, esa no se produce, pero a cambio te revientas la muñeca o el codo.

Exacto.

Pero quiero entender cómo se producen las lesiones en el caso del esquiador. ¿Una caída torpe de novato, de «ay, que pierdo…»?

Le puede pasar a cualquiera que use bastones, porque el bastón luego va a ejercer una palanca en la mano, ¿no? Entonces, lo estamos agarrando. A ver si tengo aquí algo alargado para que se vea. Por ejemplo, aquí tengo esto. No sé si se me ve. A ver, entonces tengo aquí la mano agarrando esto, así. Entonces, yo me caigo y esto va a hacer palanca aquí. Entonces va a estirar del pulgar hacia abajo y se me rompe el ligamento aquí, y es donde tengo el dolor después.

A veces también ocurre cuando utilizamos esas tiras que se utilizan para que el bastón, cuando te caes, no se te quede arriba en la pista y tú sigues bajando, sino que te acompañe, para no perder el bastón. Si la colocamos debajo de la mano, eres mucho más propenso a romperte este ligamento. Es mucho más fácil rompértelo. Entonces, mi recomendación es que la tira quede lo más suelta posible y se ponga por encima de la muñeca, en la parte dorsal.

Vale, pues mira, el que practique esquí, aquí, ya con este tip ya le vale.

Deportes de lucha: ¿por qué las lesiones de codo son tan frecuentes?

Ver en el vídeo, minuto 09:20

Vamos a pasar a otra categoría de deportes, los de lucha. Los deportes de contacto como el judo, el MMA o el boxeo, obviamente, generan muchas lesiones, y especialmente en los codos. ¿Por qué ocurre esto?

A ver, generan muchas lesiones en las manos y en las muñecas, pero me llama la atención que también lo hagan, con diferencia de otros deportes. Tal vez sean los deportes que más lesionan los codos. ¿Por qué? Pues porque, sobre todo en deportes como el judo o el MMA, grappling, así, cuando estás haciendo lucha, tienes que hacer, por un lado, un agarre muy fuerte, con toda tu fuerza, en una posición incómoda, en el suelo, con otro que te está atacando, que te quiere agredir, ¿no? Entonces tienes que defenderte de él.

A veces esta potencia brutal que ejercemos puede hacer que músculos bien desarrollados, porque es gente que tiene un entrenamiento físico muy intenso, hagan una contracción tan bestia que, pam, se desinsertan, se rompen de la inserción del tendón en el hueso. Eso es una lesión muy frecuente con las lesiones del bíceps. El bíceps es un músculo que tenemos en el brazo; todo el mundo sabe dónde está. Se llama bíceps porque tiene dos cabezas y dos tendones que se insertan en diferentes puntos en el hombro, pero en el codo solo tiene un solo tendón, y si lo perdemos, el bíceps deja de funcionar. Bueno, funcionar, funciona, pero deja de hacer su función, ¿no? No va a ayudarnos a la flexión y a la supinación del codo. Entonces, ahí es una de estas lesiones.

Y otras veces, en estos deportes de lucha, hay algunas inmovilizaciones en las que se fuerza una hiperextensión de codo, en ciertos golpes o derribos. La hiperextensión es cuando estás estirando el codo más allá de lo recomendable. Entonces, el que sufre esta maniobra sufre un dolor importante, y muchas veces esto ya es causa de que se rinda, ¿no?, que dé los golpecitos en el tatami y diga: «Ya, me rindo», ¿no?

Entonces, estas hiperextensiones, si se repiten durante mucho tiempo o son un poquito más graves de lo frecuente, pueden provocar una artropatía, una pequeña microinestabilidad del codo que va a favorecer que a largo plazo desarrollemos algo que pareciera una artrosis. También favorece la aparición de hematomas en la cápsula articular, y estos hematomas en el codo tienen una tendencia muy curiosa, que es hacer calcificaciones heterotópicas. Y estas calcificaciones heterotópicas al final son como unas piedritas de algo parecido al hueso, o piedritas cálcicas, que están en los bordes de la articulación y a veces limitan un poco la movilidad.

También son muy frecuentes los problemas por bursitis, ¿no? Nos caemos en el tatami, pum, y con el codo ahí, paf, y entonces en el olécranon, lo que es el pico del codo, ¿no?, hay una membrana que separa la piel del hueso, por así decirlo, que es la bursa olecraniana. Es un tejido sinovial que se puede inflamar, puede ser un hematoma, y luego se hincha y se inflama.

Y luego, por supuesto, las fracturas. Las fracturas pueden darse por giros, por movimientos de palanca o por una caída. Te puedes fracturar la cabeza del radio, que es una fractura muy frecuente en deportes de contacto, también en deportes como el ciclismo, por ejemplo, y muchas veces necesitamos una cirugía para arreglarlos.

Escalada: las lesiones de poleas y tendones flexores

Ver en el vídeo, minuto 13:00

Vamos a hablar ahora de la escalada. En la escalada, los dedos y las manos sufren un castigo enorme. ¿Cuáles son las lesiones más comunes en este deporte?

Se lo podríamos preguntar a Alex Honnold, uno de los mejores escaladores del mundo, ¿no?, muy famoso por sus heroicidades subiendo paredes imposibles, ¿no? A ver, los escaladores tienen que levantar muchas veces su propio peso agarrando solamente con la punta de los dedos.

Las manos están destinadas a agarrar cosas, ¿no? Están diseñadas para eso. Y hace muchos años, cuando éramos primates de los que vivían en los árboles, nos ayudaron a trepar y todo esto. Esta función —y ya no estamos colgados de un árbol o de una liana todo el día— ha ido reduciéndose para darnos más habilidad que fuerza con las manos. Entonces, hay algunos gestos para los cuales no estamos tan bien diseñados, y la escalada es uno de ellos.

Entonces, tenemos que hacer mucha fuerza con la punta de los dedos. Para que la transmisión de la fuerza del músculo se transmita correctamente hasta la punta de los dedos y que los tendones no hagan una especie de arco de flecha, como si tiráramos de ellos hacia atrás, hay unas poleas. Estas poleas van a mantener los tendones pegaditos al hueso. Estas poleas son de un tejido relativamente duro y resistente, pero no irrompible.

Cuando hacemos una sobrecarga extrema o durante mucho tiempo, pues es bastante frecuente que haya un proceso de inflamación, ¿no? Se inflama la cosa, la situación. Si no hacemos caso y esa inflamación se cronifica, la calidad de las fibras de colágeno de este tejido conectivo que son las poleas se va degradando y, pam, llega un momento que se pueden romper, y hace una rotura espontánea. Casi todas estas roturas se tratan de forma conservadora, con una serie de medidas, con unas ortesis, unas cosas así, con relativa facilidad y de forma muy exitosa.

Otras lesiones que tenemos con frecuencia es que se rompan los tendones: se pueden desinsertar de la parte distal del hueso, o que hagas una tendinitis y que se rompa el tendón por esa tendinitis. Eso también puede ocurrir. Entonces, en todos estos casos siempre se recomienda, si hay signos de alarma, parar un poquito, tratar eso, para que no vaya a peor.

Y bueno, otras causas de lesiones en deportistas de la escalada son heridas superficiales, que son casi siempre laceraciones de la piel. Con el tiempo se desarrolla una piel muy llena de callosidades, a veces sobre piel cicatrizada, etcétera. Esto puede alterar incluso la movilidad, la elasticidad de las manos, a la hora luego ya de hacer tareas de destreza, estar un poquito limitada por esto. Pero bueno, los escaladores sufren mucho de las manos, eso está claro.

¿Cuándo se puede recuperar una lesión con fisioterapia y cuándo es necesaria cirugía?

Ver en el vídeo, minuto 16:01

Carlos, en todos estos deportes, ¿qué marca la diferencia entre una recuperación conservadora y una que requiera cirugía?

Hombre, los factores que influyen en el tipo de tratamiento que vamos a emplear va a depender del tipo de lesión que presente el paciente. Entiendo que estás hablando de forma genérica de todos los deportes, no solo de la escalada, ¿verdad? Va a depender del tipo de lesión que tengamos.

Obviamente, no es lo mismo tener una epicondilitis por una sobrecarga muscular: pues ahí lo que tenemos que hacer es reducir un poco la carga y entrenar mejor el músculo. Hoy en día hay mucha evidencia científica para ver cómo tratar correctamente las tendinitis. Y, por ejemplo, hay ejercicios que antes, hace no muchos años, no nos planteábamos hacer, que son los isométricos. Por ejemplo, es un tipo de ejercicio en el que tú contraes el músculo sin que haya un movimiento; no hay un desplazamiento del tendón. Esta contracción del músculo va a favorecer la fisiología reparadora del tejido lesionado en un tendón cuando tiene una rotura parcial o solo una inflamación.

También forma parte del proceso de recuperación después de una lesión que sí haya requerido cirugía. Las lesiones del tendón del bíceps distal, por ejemplo, que hablábamos antes de los luchadores, como la que sufrió Bentejui Santana, el campeón del mundo de lucha. Por ejemplo, esta lesión hay que tratarla urgente siempre, a no ser que el paciente tenga alguna contraindicación para ello. Pero tenemos un periodo de ventana, tenemos un tiempo que biológicamente nos va a permitir reparar este tendón. Pero estamos hablando de tejidos que son músculos y tendones.

Entonces, los músculos, cuando no los estamos usando, se atrofian. Al atrofiarse son más pequeños. A los tendones les pasa igual: cuando no están sometidos a una carga continua, también sufren cambios a nivel molecular en la composición de sus fibras de colágeno, y esto acorta estos tendones, los hace también más frágiles. Entonces, llega un momento que hay algunas lesiones que, pasadas unas cuantas semanas, ya no son tratables, o por lo menos no de la misma forma, y no podemos reconstruir la anatomía exactamente igual. Entonces, eso es una cosa que hay que tener en cuenta.

Y luego, claro, todas las epicondilitis o las tendinitis, si las tratas correctamente, a tiempo, y tienes paciencia… Porque el problema de muchos deportistas es que no tienen paciencia; entonces acaban no terminando de conseguir esa curación completa. Entonces, a veces necesitamos una muy buena sinergia con los servicios de fisioterapia, para que ellos también hagan ver al paciente que hay algunas lesiones que necesitan tanto tiempo y punto. Y no hay nada que negociar. O sea: «No, es que yo soy especial». No, no. Todos somos seres humanos, es la especie. Entonces, hay algunas cosas que biológicamente llevan el tiempo que tienen que llevar.

Prevención: cómo reducir el riesgo de estas lesiones

Ver en el vídeo, minuto 19:00

Para quienes practican estos deportes, ¿qué pueden hacer para evitar cada uno sus lesiones en su disciplina?

Bueno, hoy en día… Siempre se creía: «Oye, a mí me gusta correr, pues yo voy a correr; entonces, para entrenar mi deporte favorito, que es correr, pues voy a correr». Pues fíjate, hoy en día, incluso en corredores de larga distancia se recomienda también el ejercicio de fuerza. ¿Por qué? El ejercicio de fuerza, basándose en diferentes grupos musculares, mejora la calidad de esos músculos y esos tendones, reduciendo notablemente la posibilidad de sufrir una lesión.

Hace poco leí una estadística de qué prácticas deportivas tienen mayor tasa de lesiones moderadas o graves. Y la práctica deportiva que más lesiones tiene, con diferencia, es el maratón, o sea, el correr largas distancias. Los que corren distancias más cortas, de cinco o diez kilómetros, que las corren de otra forma, entrenan más la fuerza, porque eso es un poco más explosivo que cuando te entrenas para correr cuarenta kilómetros. Estos tienen muchas menos lesiones que los que corren larguísimas distancias. Y luego también, claro, el impacto, etcétera, etcétera.

Por eso es muy importante que, para prevenir lesiones, si haces deportes de lucha, deportes de raqueta o cualquier ejercicio de estos, o escalada, tengas un entrenamiento funcional adecuado a esta práctica deportiva, ¿no? Los escaladores entrenan mucho la fuerza en toda la cintura escapular; tienen que entrenar bien la espalda, los hombros. Fundamental para poder levantarse.

Y no solo eso: la fuerza de la mano también. Gente que hace deportes de lucha utiliza mucho, por ejemplo, un artilugio que se llama Powerball o Gyroball. Yo lo recomiendo a muchos pacientes que se recuperan de una lesión de muñeca, porque ayuda a hacer una rutina para mejorar la potencia de agarre con la mano, y lo estás haciendo a base de un entrenamiento específico para ello.

La mentalidad del deportista y el miedo a parar

Ver en el vídeo, minuto 21:20

Muchos deportistas temen parar por una lesión, de hecho lo has comentado hace poco, y con eso agravan el problema. ¿Qué les dirías a quienes siguen jugando o entrenando con dolor?

A ver, primero hay que entender el tipo de dolor. Todos los seres humanos, a partir de cierta edad, tenemos dolor todos los días en alguna parte del cuerpo. Esto forma parte de esto de estar vivos. Pero hay dolores y hay dolores. Los dolores, al fin y al cabo, son una señal de nuestro cuerpo que nos está diciendo: «Oye, aquí pasa algo», ¿no?

Entonces, si entendemos la causa del dolor y es algo que sabemos qué es y que no tiene mucha importancia, bueno, pues no pasa nada. Pero ya te digo, el dolor es un signo de alarma. Entonces, por lo menos hay que tener claro qué es lo que está pasando, por qué tenemos este dolor. «¿Este dolor se me va a quitar si hago deporte?». Pues hay algunos dolores que desaparecen haciendo cierto deporte. Eso también es así, pero no es el caso. O sea, no es a lo que voy.

Lo que quiero decir es que estos signos de alarma no hay que ignorarlos, porque hay que tratarlos, hay que investigar por qué nos pasa y, si tenemos ya un diagnóstico, ver cuál es la mejor forma de solucionarlo. A veces hay que parar un poquito para mejorar y quitar ese dolor y, sobre todo, evitar que esto desemboque en una lesión más grave, que sí que nos deje en el dique seco mucho tiempo o incluso puede acabar con la carrera deportiva del individuo.

Hay una frase, que no sé si te la he escuchado a ti o a algún otro compañero, que decía: «Jugar lesionado no te hace fuerte, te hace imprudente».

Efectivamente, sí. A veces, jugadores de equipo, por ejemplo jugadores de baloncesto, de fútbol: «Oye, yo tengo esta lesión, pero es que no puedo dejar al equipo tirado, yo tengo que darlo todo». Y lo das todo. Jugadores de balonmano, que esos son más brutos que para qué, de verdad. Esos son los salvajes.

«Oye, que no, que es que el equipo me necesita». «Oye, que tienes un dedo roto». «Ya, pero es que estamos en semifinales, voy a jugar». Pam, y juega. Pam, juega fatal, porque está roto, le duele la mano; pero lo intenta, no sale bien y encima no cura bien. ¿Y qué ocurre? Que esto puede repercutir luego en la temporada siguiente o en la otra, porque puede dejar una secuela. Entonces, hay que usar la cabeza. Hay que usar la cabeza.

Consejo final: qué hacer hoy mismo si tienes molestias

Ver en el vídeo, minuto 23:21

Si alguien tiene molestias y practica alguno de los deportes que hemos recorrido en este episodio, ¿qué le recomiendas hacer hoy mismo?

Pues, tanto en las prácticas amateurs como profesionales, no ignorar los signos de alarma, ¿no? Ante la duda, buscar un diagnóstico. Los diagnósticos los damos los médicos y, en función del tipo de lesión que podamos tener, buscar un tratamiento u otro. Casi todas las molestias deportivas hoy en día se resuelven simplemente, pues, con frenar un poquito, hacer fisioterapia y tal. Pero bueno, si ya esto desemboca en una lesión grave, o una rotura, o un traumatismo que haya roto algo, pues hay que buscar ayuda médica pertinente.

Y luego, los deportistas sí son buenos pacientes, porque son disciplinados y tienen siempre la motivación de volver a hacer su deporte. Y eso siempre ayuda mucho a la hora de recuperarse. Así que a mí los deportistas como pacientes me encantan.

Muy bien. Pues me queda solo rematar el cierre del episodio y decir que, bueno, el deporte es salud, pero también castiga las manos y codos más de lo que nos pensamos. Así que, si notas molestias, no las ignores. Tratarlo a tiempo es la diferencia entre volver rápido o acabar en el quirófano.

Dr. Carlos Thams

Dr. Carlos Thams. Traumatólogo dedicado desde 2009 a la cirugía de mano, muñeca y codo en Gran Canaria. Hace más de 600 cirugías al año, unas 200 de ellas complejas. Conoce su trayectoria. Entrevista de Javier Vicente.